Paraguay

tierra del agua,

alma guaraní

 
 
 
 

 

Flora y Fauna

 

 

El Paraguay, país mediterráneo, posee una superficie aproximada de 406.600 km2; se encuentra dividido en dos regiones naturales bien diferenciadas y separadas por el río Paraguay: la Oriental y la Occidental o Chaco; su gradiente de precipitación, cuyos valores van entre los 1800 y 400 mm de lluvia anual, hacen que las comunidades vegetales naturales se presenten muy bien diferenciadas, con formaciones climáticas que varían desde el Bosque húmedo sub-tropical semi caducifolio en la región Oriental al Bosque xerófito tropical y caducifolio en la Occidental.

 

 

 

La geo-morfología del país es bastante homogénea y sus alturas máximas no superan los 900 m.s.n.m., con ausencia de montañas verdaderas y caracterizada por pendientes suaves, mesetas y serranías; el Chaco se presenta aún más plano, con excepciones y cuya pendiente con dirección SE-NO aumenta hasta los 600 m.s.n.m., ya en las estribaciones pre-andinas.

 

Principales formaciones vegetales
La región Oriental
 
En esta región, el rango de precipitación va entre los 1200-1300 mm de lluvias, sobre el río Paraguay hasta unos 1800-2000 mm sobre el río Paraná; gran parte de la misma se encontraba cubierta por bosques, una masa continua extendida entre el río Paraná y el centro de la región, conocida genéricamente como: Bosque Atlántico del Alto Paraná y en cuyo interior se encuentran formaciones vegetales climásicas y edáficas hoy día muy modificadas por la acción antrópica, tales como:

 

  • Bosques húmedos semi-caducifolios: formaciones caracterizadas porque sus árboles pierden las hojas a los efectos de la floración y por la presencia de 4-5 estratos de vegetación arbórea, con aproximadamente 25-30 m de altura en su primer dosel; sus principales remanentes lo constituyen la Reserva de Recursos Manejados San Rafael, el Parque Nacional Caazapá y la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú, cuyas especies más características, son: Astronium fraxinifolium, “urunde’y”, Tabebuia heptaphylla, “tajy”, “lapacho”, Cordia trichotoma, “petereby”, Cederla fissilis, “cedro”, Aspidosperma polyneuron, “peroba”, Balfourodendron riedelianum, “ Amburana cearensis, “trébol”, Myrocarpus frondossus, “incienso”, Patagonula americana, “guayaybí”, Ilex paraguariensis, “yerba mate”, Syagrus romanzoffiana, “pindó”, entre otras.



  • Bosques sub-húmedos semicaducifolios: al igual que la anterior, sus árboles pierden las hojas a los efectos de la floración; presentan unos 4-4 estratos y cuya altura máxima en el primer dosel es de unos 20-25 m; los componentes son los mismos pero menos abundantes y aparecen otras especies de menor exigencia en cantidad de lluvias como: Tabebuia heptaphylla, “lapacho”, Schinus therebentifolia, “molle’í”, Tetrapanax papiriferum, “amba’y say’jú”, Anadenanthera colubrina, “curupa’y curú”, Peltophorum dubium, “ybyrá pytá”, Rheedia brasiliensis, “pakurí”, Eugenia myrcianthes, “yva hái mí”, Eugenia uniflora, “nangapiry”, Hexaclamys edulis, “yva hái”, Rhamnidium eleocarpum, “tarumá’í”, Luehea divaricata, “ca’a ovetí”, Cytharexyllum myrianthum, “sara morotí”, Plinia rivularis var. baporeti, “yvaporoity”, entre otras.

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  • Los bosques de ribera: son formaciones edáficas, esto es, asociadas a los tipos de suelos, en este caso, húmedos; los componentes florísticos varían según la composición de los suelos, siendo las especies comunes, las siguientes: Chrysophyllum marginatum, “pycasú rembi’ú”, Nectandra megapotamica, “laurel”, Calycophyllum multiflorum, “palo blanco”, Calophyllum brasiliense, “arary”, Corton urucurana, “sangre de drago”, Enterolobium contortisiliquum, “timbó”, Inga verna spp affinis, “ingá”, entre otras.
  • Las sabanas: son formaciones edáficas, (responden a los tipos de suelos) son caracterizadas por las especies dominantes; sobresalen entre estas:

 

a) las sabanas palmares: con dominancia de “palmeras” como: Acrocomia aculeata, “mbocayá”, formación propia de suelos muy degradados y ácidos.

 

b) sabana clara arbolada o cerrado: constituye un complejo de formaciones leñosas con suelo muy arenoso y ácido, caracterizadas por una vegetación boscosa en isletas con dominancia de los campos aledaños y cuyas especies típicas, son: Butia paraguariensus, “yataí”, Psidium spp, “guayaba silvestre”, Heteropterys spp, “falso tilo”, Tabebuia aurea, “paratodo”, entre otras.

 

c) sabana de pastizales: dominan las herbáceas de las familias Poaceae y Cyperaceae, conocidas con el nombre vulgar de “pastos”, con la presencia de algunos individuos leñosos; en general, casi todas se encuentran modificadas por la acción antrópica.

 

 

  • Los humedales: son formaciones asociadas directa o indirectamente a las aguas; en la región Oriental, aproximadamente un 30% de la superficie se encuentra asociada de alguna manera al agua y se constituyen en humedales; a veces forman grandes extensiones, como sucede en el departamento de Neembucú o en Presidente Hayes, este último, en el Chaco. Se destacan las cuencas de las lagunas Ypacarai e Ypoá, con grandes planicies y bosques inundables, embalsados, y esteros varios.

 

La vegetación de los humedales es muy particular y constituida por una flora que puede estar inmersa, flotar o arraigarse en el fondo del agua; las especies más comunes, son: los “camalotes” o “aguapé”: Eichhornia crassipes, Pontederia lanceolata y Pontederia rotundifolia, el “peguajhó”, Thalia multiflora, Pistia stratiotes, “repollito de agua”, Salvinia auriculata y Azolla filiculoides, “helechitos de agua”, Lemmna minor, “lenteja de agua”, Hydrocotyle ranunculoides, “acá rysó”, Alternanthera phyloxeroides, “rapó pytá”, Begonia cucullata, “agrial”, Ipomoea carnea spp fistulosa, “mandyjú’rá”, Canna glauca, “achira de agua”, entre otras.

 

La región Occidental o Chaco
 
La región chaqueña está formada por los tres Chacos que incluye a : Argentina, Bolivia y Paraguay; en éste último, la característica es la de una extensa planicie en la que sobresalen algunas elevaciones en forma de cerros: la serranía León y los cerros aledaños al río Paraguay. Se trata de una gran cuenca sedimentaria, con depósitos sedimentarios del terciario y cuaternario, provenientes de las estribaciones andinas, constituyendo el gran Chaco una de las cuencas de deyección más grandes del mundo.
 
Al SE emerge el delta continental constituido por los ríos que emergen del Pilcomayo y desembocan en el río Paraguay, tales como: el Aguara’y guasú, Confuso, Montelindo, Verde, entre otros, conformando la parte más deprimida y conocida por ello con el nombre de “Bajo Chaco” o “Chaco Húmedo”.
 
Hacia el O se desarrollan los denominados “médanos”, aglomeración de arenas de origen eólico provenientes de los ríos Grande y Parapiti, en Bolivia, los que rompen con la monotonía del paisaje plano del Chaco.
 
Sus formaciones vegetales estás acordes con los tipos de precipitación que van entre los 1200 a 400 mm de lluvias anuales, y son las siguientes:

 

 

 

  • Bosque xerófito semi caducifolio: constituye la formación climásica más importante y cuya composición y estructura varía según se aleja o se acerca al río Paraguay; a medida que los gradientes de precipitación disminuye, la vegetación se hace más achaparrada y menos densa, en tanto que con mayores gradientes, las formaciones vegetales son más densas, las especies de mayor tamaño y la composición florística aumenta. sus especies características en la parte más xerófita, son las siguientes: Aspidosperma quebracho-blanco, “quebracho blanco”, Ceiba insignis, “samuhú blanco”, Schinopsis quebracho-colorado, “quebracho coronillo”, Ruprechtia triflora, “guaimí piré”, Cercidium praecox, “verde olivo”, Syderoxylon obtusifolium, “palo j’u”, Prosopis alba, “algarrobo blanco”, Prosopis nigra, “algarrobo negro”, Bulnesia sarmientoi, “palo santo”, Ziziphus mistol, “mistol”, Capparis tweediana, Capparis salicifolia, “payaguá naranja”, Capparis retusa, “lengua cumandá” y Thritrhinax biflabellata, la “palmera del monte” o “carandilla”, entre otras.
  • Bosque sub-húmedo semi caducifolio: se desarrollan hacia las postrimerías del río Paraguay y en la mesopotamia de los ríos Paraguay y Pilcomayo en donde aparecen especies tanto del dominio amazónico como de la región paranaense, que se combinan con los elementos típicamente chaqueños, por lo que ésta zona es mucho más rica y diversa en especies; la razón de una mayor diversidad vegetal es su mayor gradiente de precipitación y variaciones en la composición y textura de los suelos: las especies más abundantes, son las siguientes: Schinopsis balansae, “quebracho colorado”, Astronium urundeuva, “urunde’y mí”, Tabebuia heptaphylla, “tajy”, Gleditsia amorphoides, “espina de corona”, Phyllostylon rhamnoides, “palo lanza”, Triplaris gardneriana, “villetana”, Crataeva tapia, yacaré pito”, Aporosella chacoensis, Parkinsonia aculeata, “verde olivo”, entre otras.

 

Ambos bosques son semi caducifolios porque su vegetación leñosa pierde las hojas a los efectos de la floración, una vez por año, en aproximadamente 60% de las especies.

 

 

  • Las sabanas de “carandá’y: se desarrollan sobre una extensa planicie inundable en parte y que rodea a los bosques sub-húmedos, por lo que en conjunto se los denomina: el “mosaico bosque-sabana palmar del Chaco”. La especie predominante es Copernicia alba, el “carandá’y” o palmera del agua, única en su estrato y acompañada de un rico estrato herbáceo, conformado por especies de naturaleza acuático-palustres, entre las que se destacan: Gymnocoronis sphilanthoides, Limnocharis flava, Typha domingensis, “totora”, Talía geniculata, “peguajhó”, Cyperus giganteus, “pirí”, Ipomoea carnea spp fistulosa, “mandyjúrá”, Tessaria integrifolia, “palo bobo”, entre otras.

 

 

  • Las sabanas de “carandá’y: se desarrollan sobre una extensa planicie inundable en parte y que rodea a los bosques sub-húmedos, por lo que en conjunto se los denomina: el “mosaico bosque-sabana palmar del Chaco”. La especie predominante es Copernicia alba, el “carandá’y” o palmera del agua, única en su estrato y acompañada de un rico estrato herbáceo, conformado por especies de naturaleza acuático-palustres, entre las que se destacan: Gymnocoronis sphilanthoides, Limnocharis flava, Typha domingensis, “totora”, Talía geniculata, “peguajhó”, Cyperus giganteus, “pirí”, Ipomoea carnea spp fistulosa, “mandyjúrá”, Tessaria integrifolia, “palo bobo”, entre otras.

 

 

 

Los humedales del Chaco son muy similares al de la región Oriental, casi todos de naturaleza exorreica, es decir, conectados a optamos muy importantes como los ríos Paraguay y Pilcomayo; sin embargo, están los de naturaleza endorreica, aquellos humedales confinados como las denominadas “lagunas saladas”, con su vegetación propia y característica, conformada por especies resistentes a la sal; se mencionan entre ellas a: Maytenus vitis-idaea, “lengua yuky”, Heterostachys ritteriana, Sarcocornia perennis, entre otras. La ribera del río Pilcomayo, el río chaqueño por excelencia, constituye un entorno muy particular, con comunidades vegetales muy dinámicas las que se encuentran a merced de las crecidas y bajadas del río; se destacan los denominados “bobales”, formaciones muy cerradas con el “palo bobo”, Tessaria integrifolia, Tessaria dodonaefolia y Tessaria ambigua, así como los “sauzales” con Salix humboldtiana var. martiana y los “chanarales” con Gerofroea decorticans.

www.wwf.org.py
www.mbertoni.org.py

 

 

Fauna
Considerando la gran diversidad de vegetación podemos inferir que el Paraguay también alberga una muy rica y diversa fauna distribuida en diversos habitats. Por otro lado en el Paraguay no se han detectado especies endémicas solo para el país, pero si para algunas de las eco-regiones que se distribuyen en el centro de América del sur.

 

El Paraguay cuenta con aproximadamente 1.300 especies de vertebrados, un número no cuantificado de invertebrados. Entre los vertebrados se conocen cerca de 160 especies de mamífero, más de 680 especies de aves, alrededor de 140 especies de reptiles, 65 de anfibios y más de 300 especies de peces.

 

Desafortunadamente los problemas ambientales del Paraguay están poniendo en retroceso las poblaciones de la fauna nativa, muy especialmente en la Región Oriental del país donde los cambios ambientales debido a la deforestación, la degradación de los bosques, la expansión de las fronteras agropecuaria sin planificación , el tráfico ilegal de vida silvestre, la introducción de especies exóticas, la contaminación de las aguas, del suelo y del aire están poniendo en peligro a las poblaciones de varias especies únicas para el mundo.

 

En esta parte nos referiremos solamente a los vertebrados ya que los invertebrados merecen un tratamiento especial por su gran diversidad y también por las grandes lagunas en el conocimiento de este grupo en el Paraguay, y hasta el momento son muy pocas las investigaciones científicas sobre los mismos.

 

 

 

Mamíferos
Con más de 160 especies distribuidos por todo el país, entre los más carismáticos e imponentes se encuentran Panthera onca “jaguarete o tigre americano”, Puma concolor “puma o león americano” y Leopardus pardalis “Jaguareteí, “ocelote o gato onza”, estas espacies se encuentran en peligro o amenazado debido principalmente a la perdida de sus hábitat ya que requieren de grandes superficies para que sus poblaciones sobrevivan. Otras especies muy interesantes constituyen los zorros y lobos, y de los cuatro representantes de este grupo citaremos a Chrysocyon brachyurus “aguara guasu o lobo de crin” y el Speothos venaticus “jagua yvyguy o zorro vinagre”, el primero se los puede observar en pastizales y zonas bajas y el segundo se caracteriza por sus hábitos cavícolas, son considerados muy raros y sus poblaciones se encuentran muy reducidos por la gran destrucción del Bosque Atlántico del Alto Paraná.

 

Los pintorescos representantes de la fauna Paraguaya lo constituyen también los armadillos entre los que citaremos a Cabassous chacoensis “ tatu´ai menore”, Chlamyphorus retusus “tatu de abrigo o Pichiciego grande”, Chaetophractus vellerosus “tatu peludo o pichi llorón”, Tolypeutes matacus “tatu bolita” y el magnifico Priodontes maximus “tatu guasu, tatu carreta o armadillo gigante”, siendo varios de estos endémicos de la región chaqueña.

 

 

En el Paraguay se han registrado la distribución de cinco especies primates o monos: Callithrix argentata “ka´i eléctrico o mono eléctrico” denominado así por su gran agilidad y movimientos rápidos, son muy raros y solo se los ha visto en el Departamento de Alto Paraguay; otra especie característica de bosques ribereño tenemos a Alouatta caraya “carayá o mono aullador”, Aotus azarai “kaí pyharé o mono de la noche” llamados así por que son mucho más activos de noche que de día; otro representante de este grupo es el Callicebus donacophilus “ka´i y´gua o mono titi” y por último no podemos dejar de citar al famoso Cebus apella “ka´i común, ka´i paraguay o capuchino” característicos de los bosques altos y bajos de la región Oriental.

 

Entre los mustélidos que incluyen zorrinos, eiras, hurón y nutrias citaremos a Lontra longicaudis “lobo pe o nutria” muy en peligro de extinción por la perdida de sus hábitat y por la cacería indiscriminada sin control que se practicaba en el Paraguay entre las décadas del 60, 70 y 80.

 

Entre los osos hormigueros podemos incluir a Tamandua tetradáctila “kaguaré u oso melero” y a Myrmecophaga tridáctila “yurumí u oso hormiguero gigante”, ambos caracterizados por sus hábitos insectívoros especialmente alimentándose de hormigas y termitas.

 

 

En Paraguay se distribuyen tres especies de pecaríes un de los cuales Catagono wagneri “ tagua o pecarí quimelero” fue re-descubierto como especie actual en la década del 70. Anteriormente se lo considero especie extinta y solo se contaba con registros fósiles.

 

Tampoco podemos olvidar a los Nasua nasua “Koati”, Procyon cancrivorus “aguará po pe o mapache” y al imponente Tapirus terrestris “tapir, anta o mborebí”, muy perseguido por su deliciosa carne.

 

De los cinco ciervos y venados citaremos Blastocerus dichotomus “guazu pucu o ciervo de los pantanos” en inminente peligro de extinción.

 

 

Por último podemos decir que en el Paraguay se encuentran distribuidos una gran variedad de roedores “ratas, ratones, erizos, vizcacha, apereás”, siendo el más llamativo de todos el Hydrochaeris hydrochaeris “capibara o carpincho”, el roedor más grande del mundo. Los murciélagos y comadrejas “mycures”, son así mismo muy abundantes y diversos.

 

Aves

 

Según la Asociación Guyra Paraguay (2004) www.guyra.org.py en su libro Lista comentada de las Aves del Paraguay, en nuestro país existen 685 especies de aves. Unas 589 nidifican en el país; 521 residen y 120 son migratorias. Los distintos autores concuerdan en que no hay especies endémicas (únicas para el país). Con más de 50 familias de aves; podemos encontrar desde ñandú hasta gorriones pasando por halcones, patos, loros, palomas, garzas, etc.

 

Por ello nos restringiremos a citar los más llamativos por alguna razón como: la proximidad al ser humano, su excepcional belleza o su uso:

 

 

Entre las aves de mayor tamaño tenemos a Rhea americana “Ñandu guasu” de gran valor económico por su pluma, cuero, carne, prácticamente puede utilizarse todo el animal.

 

Crypturellus tataupa “Ynambu tataupa”, Nothura maculosa “Ynambu´i” son perdices silvestres muy codiciadas para la cacería que serían excelentes ejemplos para un aprovechamiento sostenidos. Entre las palomas: Columba picazuro “Pykasuro” y Zenaida auriculata “Torcaza” son las palomas cazadas en el Chaco Central como deporte y como medio de control de plagas.

 

 

Entre las aves de ribera y acuáticas encontramos Phalacrocorax brasilianus “Mbigua”, Yxobrychus exilis “Hoko”; las garzas como: Ardea alba “Guyrati”, Egretta thula “Itaipyte” , Ardea cocoi “Hoko guazu”, Syrigma sibilatrix “Kuarahy mimby”; los tuyuyúes como Jabiru mycteria “Tuyuyu cuartelero”; Platalea ajaja “Espátula rosada”; Chauna torquata “Chahã”; los patos como: Dendrocygma viduata “Ype suiriri”, Cairina moschata “Pato bragado”, Mergus octosetaceus “pato serrucho”, Vanellus chilensis “Tero tero”, Jacana jacana “Jacana”, Amblyramphus holosericeus “Federal”, Sturnella superciliaris “Pecho colorado”. Éstas aves son abundantes y destacan por su colorido y forman las estampas típicas del Bajo Chaco, a excepción del pato serrucho que se encuentra en la Región Oriental y en peligro de extinción.

 

Entre los cuervos, yryvues, taguatos, águilas, halcones tenemos: Cathartes spp. “Yryvu”, Geranoaetus melanoleucus “Taguato hovy”, Buteo magnirostris “Taguato común”, Buteogallus meridionales “Taguato pytã”, Rostramus sociabilis “Caracolero”, Caracara plancus “Carancho”, Harpia harpyja “Harpía”, Falco peregrinus “Halcón peregrino”, éstas aves cumplen un importante papel en el equilibrio ecológico de limpieza y son indicadores de la salud de los hábitat.

 

Muchas aves viven en los centros poblados y sus alrededores como: Passer domesticus “Gorrión” introducido de Europa al igual que la paloma Columba livia, Zonotricia capensis “San Francisco o Bendito sea”, Pitangus sulphuratus “Pitogue”, Thraupis sayaca “Sai hovy”, Poaroaia coronata “Cardenal”, Troglodytes aedon “Masakaraguai, éstas y otras han aprendido a convivir con los seres humanos y son abundantes en las ciudades.

 

 

Entre las aves más impresionantes, vistosas y preferidas como mascotas se encuentran los loros y tucanes varios de ellos en peligro de extinción justamente por la pérdida de hábitat y la colecta exagerada de pichones para venta. Las preferidas son: Ara chloropterus “Gua´a pytã” y Amazona aestiva “Loro hablador”, Ramphastos toco “Tukã guasu”.

 

Las lechuzas, urutaú, surucua: Tyto alba “Lechuza de campanario” y el hechicero Glaucidium brasilianum “Kavure´i”, Nyctibius griseus “Urutaú común”, Trogon surrucura “Suruku´a”, son de las más bellas aves llenas de leyendas y misterio.

 

Son emblemáticas para el país el Furnarius rufus “Hornero” por su proximidad a los poblados y su laboriosidad y el Ave Nacional Procnis nudicollis “Pájaro Campana” con gran amenaza por la pérdida de su hábitat y captura para mascota.

 

 

 

Anfibios y Reptiles
El estudio de la herpetología, que incluye a los anfibios y reptiles, en el Paraguay ha avanzado en los últimos años, muy especialmente en lo referente a las distribuciones y a la taxonomía de los mismos. En el Paraguay tenemos cerca de 85 especies, entre sapos, ranas del suelo, ranas arborícolas, escuerzos o curu chini y los cecilidos que constituyen anfibios apodos. Entre los más llamativos podemos citar al Chaunus schneideri “Cururu o sapo común”, a Chacophrys pierottii”cururu chini´i” escuerzos del genero Lepidobatrachus spp. “cururú chini”; y el muy llamativo “tocy tosyry” que pertenecen al genero Melanophryniscus, dentro de esta última se encuentran especies en peligro de extinción. Entre las ranas del suelo se encuentran una gran variedad de especies pertenecientes de los generos: Leptodactylus, entre las que podemos citar al muy colorido Leptodactilus laticeps “rana coralina” y a Leptodactytus labyrinthicus “yui vaca ra´y” constituyendo la rana de mayor tamaño en el Paraguay. También debemos citar a las ranas del genero Physalaemus “yu´i” que se caracterizan por su constante croar después de las grandes lluvias y se las puede encontrar inclusive en las zonas urbanas con su canto bien característico como un aullar de gatos (miaaaa). Entre las ranas arborícolas se encuentran gran diversidad y colorido, alguna de estas se encuentran adaptadas a condiciones extremas de sequedad como la Phyllomedusa sauvagii “yui pacoba”, esta especie se distribuye muy principalmente en las zonas semi-áridas del Chaco y secretan una cera que les ayuda a evitar la sequedad, aunque solo se los encuentra fuera de sus guaridas en épocas de lluvia. Y no podemos dejar de citar a los cecilidos, anfibios apodos muy raros en el país, como Chthonerpeton indistinctum y Siphonops paulensis.

 

Dentro de los reptiles primeramente incluiremos a las boas y anacondas entre las cuales tenemos a: Boa constrictor “mboy ro´y” y a Epicrates cenchria “boa arco iris”. A las anacondas encontramos la muy común Eunectes notaeus “curiyu, anaconda del sur o anaconda amarilla” y a Eunectes murinus “mboy yaguá, anaconda del norte o anaconda verde”, esta última se constituye la serpiente de mayor tamaño del continente americano. Entre las especies venenosas se encuentran a los géneros: Bothrops spp. “yararás”, Micrurus spp. “mboy chumbé o coral” y el Crotalus durissus “mboy chini o cascabel”. Entre los colúbridos o considerados especies no venenosas también podemos encontrar algunos miembros de esta familia que pose un poco de veneno, pero solo para atrapar a sus presas, consideradas no peligrosas para el ser humano. La gran variedad de colúbridos incluye especies acuáticas, arborícolas, de hábitos faso riales y alguno pueden mimetizar muy bien a especies venenosas como los airaras y corales.

 

Entre los lagartos y lagartijas encontramos al genero Tupinambos sep “Tello guasú”, lagartos de gran tamaño y de hábitos diurnos, muy apreciado por su piel para la marroquinería exótica. También debemos incluir a la iguana “teyu león o Iguana” la cual solo se lo encuentra en los bosques ribereños del Río Paraguay, camuflados por su color verde intenso con la vegetación. Otra especie ribereña y de zonas bajas del Alto Paraguay es el Dracaena paraguayensis “viboron”. Otros muy conocidos lagartos lo constituyen las especies del genero Mabuya spp. “amberé”; otros los Teius Spp., Cnemidophorus ocellifer y Ameiva ameiva todos llamados “teyu asayé” por sus hábitos diurnos, muy especialmente en las tardes calurosas. Los geckos son las lagartijas de hábitos, en su mayoría, nocturnos, entre este grupo se encuentra una especie introducida del África: el Hemidactilus mabouia “gecko”, que posiblemente llego a nuestro país en los barcos de cargas, constituyendo actualmente una especie muy común en las casas de Asunción y otras ciudades del interior, son blanquecinos o camuflados sobre la superficie en donde se los encuentran. Otras especies se encuentran los géneros: Tropidurus Spp. “teyu tara” y el Polichrus acutirostris “teyu lele”.

 

Es importante también mencionar a los muy comunes anfisbénidos “ybyya o los mal denominado culebra”, que se puede encontrar en zonas urbanas después de lluvias o en días húmedos.

 

Entre las tortugas podemos mencionar a dos tipos principales las terrestres del genero Chelonoidis Spp. “carumbe o tortuga terrestre” y a las acuáticas de los géneros Hydromedusa sp. y Phrynops spp. “tortugas cabeza de serpiente” características por la forma que meten la cabeza en el caparazón, que lo hacen de costado.

 

Por último debemos mencionar que en el Paraguay se distribuyen tres especies de caimanes: El Caimán yacare “yacare jhu”, Caiman latrirostris “yacare overo, yacare mariposa o yacare de hocico ñato” y el Paleosuchus palpebrosus “yacare ita”. El más común de los tres lo constituye el yacare jhu encontrándose aun con buenas poblaciones en el Alto Paraguay, en los esteros adyacentes al Río Pilcomayo y esteros del Ñeembucu. Por otro lado el yacare overo es muy apreciado por su fina piel para la marroquinería exótica, sus poblaciones se hallan alteradas muy especialmente por la perdida de su hábitat y la cacería indiscriminada sin control que se practicaba en el Paraguay y el resto a América del Sur en la décadas del 60, 70 y 80. El yacare ita, solo se encuentra en los afluentes torrentosos del Río Apa siendo muy poco utilizados por su piel ya que tienen una piel muy osificada no apta para su uso.

 

Estas especies incluidas aquí solo constituyen una parte representativa de la fauna, que presentamos para dar una pauta de la diversidad que existe en Paraguay, con hábitos también así de diversos e interesantes. Es fundamental tomar conciencia de los problemas ambientales que enfrentamos y que afectan a algunas de estas maravillosas especies.

 

 

 

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